lunes, 7 de julio de 2014

Crónicas de la Hermandad Blanca
Primera parte de 2

Ricardo Gonzalez
 
DISCO SOLAR-PAITITI

Este mes de agosto diversos grupos expedicionarios conectarán con lugares de poder de la hermandad blanca, especialmente en el mundo andino. Vibrando en esa energía, compartiré en este artículo un resumen de algunas informaciones que recibimos en Paititi, en 1996. Habla sobre los incas, los lugares de poder, y quiénes son los maestros intraterrenos.


“Treinta y dos están allí de los hijos de la luz,
quienes han venido a vivir entre la humanidad
buscando como liberar de la esclavitud de las
tinieblas a los que estaban atrapados por la
fuerza del más allá...”
Thot el Atlante.
(Tablas Esmeralda)

Nota del autor: Redacté este texto originalmente en 1996. Dos años más tarde lo incluí en mi libro “Los Maestros del Paititi”. La historia que recibí sobre los incas en el Manú, y que investigué en Cusco, ha sido reproducida y mencionada por nuestros grupos de contacto y otros caminantes afines al mismo mensaje. Comparto el texto original, escrito hace más de 15 años, pero vigente y revelador.


El Reino Intraterrestre

He aquí que una fuerza interplanetaria de paz llegó a la Tierra para fundar lo que sería la Gran Hermandad Blanca de nuestro mundo; de esta forma se conseguiría el equilibrio necesario para que el ser humano pudiese continuar con su proceso de evolución. Estos 32 Maestros extraterrestres se ubicaron en galerías subterráneas en una región secreta del desierto de Gobi; desde allí velarían por la “quinta humanidad”, enfrentándose a las fuerzas oscuras que se mantenían perseverantes en su consigna de hacer caer al hombre.

Cada uno de ellos representaba una civilización del espacio. Eran seres sabios y llenos de amor. Ello los calificaba como los más aptos para llevar a cabo la misión de incorporar en nuestro mundo la semilla de la luz. Todo este despliegue de fuerzas superiores venía emanado de lo alto.

Una vez que los Mentores de la Luz se establecieron en sus Salones de Amenti (templos intraterrestres que ya habían sido acondicionados por seres procedentes de Sirio), construyeron un impresionante disco metálico, hecho con una extraña aleación de minerales extraterrestres y de nuestro mundo. Este evento nos trae a la memoria el Oricalco de los Atlantes —descrito por Platón—, un desconocido metal que era muy preciado en la civilización sumergida.

Se trataba pues, del Disco Solar, una llave que abre las puertas entre las dimensiones y que puede “llevar” al planeta entero al Real Tiempo del Universo. Asimismo, el disco representaba al Sol Central de nuestra galaxia, fuente importante de energía que llega a toda nuestra Vía Láctea, bañándola con la transmutadora fuerza de la Luz Violeta.

Debo mencionar, también, que las radiaciones solares o energía Cilial de nuestro Sol, son canalizadas por el poderoso disco de los Maestros. En los mundos evolucionados, se aprovecha al máximo el poder de las estrellas. Lamentablemente, en algunos casos, este conocimiento degeneró en nuestro planeta. El procedimiento original sería luego confundido con un culto a la forma, pero que encierra un recuerdo ancestral de naturaleza cósmica. El Disco Solar se constituiría en el santo emblema de la Hermandad Blanca, representado gráficamente con la figura de tres círculos concéntricos: los tres planos, los tres universos, la trinidad sagrada y la ley del triángulo.

No obstante, la Jerarquía venida del espacio sabía que no podría prolongarse indefinidamente en sus cuerpos físicos. Habría que dejar una “posta”, para así poder perpetuar la noble tarea.

Entonces los 32 Mentores de la Luz vieron en los Estekna-Manés o mestizos, que habían sobrevivido a la destrucción de la Atlántida, el reemplazo perfecto. Así, luego de confiarles la magna obra, les entregaron el Disco Solar, que sería colocado en un templo subterráneo cerca al actual lago Titicaca.

Ciudad Eterna

Este lugar era llamado “Ciudad Eterna”, la antigua Wiñaymarca del gran Huyustus, el primer Gran Maestre de “los sacerdotes salvados de las aguas”. Para nuestra suerte, aún podemos rastrear la historia de aquel empolvado tiempo. Por ejemplo, Kitari, uno de los más grandes quipucamayocs del incanato —aquellos que guardaban los archivos históricos del Imperio—, nos cuenta que Huyustus era un señor poderoso, rubio y de ojos azules... Hoy en día los pescadores del Titicaca —en el lado Boliviano— recuerdan la historia de la antigua Wiñaymarca, la morada de los gigantes y la magia. El mismo Pedro Cieza de León (reputado cronista español), recogió un dato interesante: cuando los incas llegaron a Tiahuanaco —que es parte de lo que fue Ciudad Eterna— hallaron a la misteriosa ciudad en ruinas1 , lo cual ya nos indica qué tan antigua era...

Por otro lado, el inca Garcilaso de la Vega escribía en sus Comentarios Reales (1609) que un hombre apareció en Tiahuanaco cuando “cesaron las aguas”2 , lo que también nos hace recordar la migración de los sobrevivientes atlantes hacia la cordillera de los Andes.

Sobre la existencia de los gigantes, no nos debemos sorprender en lo absoluto, por cuanto los cronistas antiguos hacen amplia referencia a ellos. De igual forma, en todas las culturas, encontramos claras alusiones a seres de gran estatura. En la India se habla de los Dânavas y los Daityas; en Ceilán de los Râksharas; en Grecia hallamos a los legendarios Titanes; Caldea, por su parte, mantiene en su memoria la existencia de los Izdubars (Nimrod); los Judíos los Emins de la tierra de Moab. Y así podríamos continuar ya que la lista es larga. Además, por si el lector aún tiene dudas, existen fósiles de los gigantes, los mismos que alcanzan una estatura de 3.75 a 4.00 metros. Los antropólogos han acuñado el término de “gigante pithecus” y “megatropo” para identificarlos. Recordemos tan sólo el hombre del sur de China, Java y Transwaal.

Las leyendas incas mencionan a estos gigantes una y otra vez. En el Perú antiguo, por ejemplo, se afirma que en tiempos del incanato hubo una llegada masiva de gigantes en las costas de Lambayeque (!). ¿Quiénes eran? ¿De dónde venían? ¿Tenían relación con la Atlántida?

El gigantismo de algunos atlantes se debía a la hibridación con seres extraterrestres de gran estatura; así se transmitió el código genético necesario para que ello sucediese. En la Biblia, así como en otros textos sagrados, existen diversos relatos de la unión de “los dioses” con las hijas de los mortales. Por ejemplo, puedo citar algunas líneas del Génesis que de seguro nos harán reflexionar sobre nuestro pasado cósmico:

“Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la Tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas...”

Y el Génesis también afirma:

“Había gigantes en la Tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre...” 3

Una vez que los Maestros extraterrestres depositaron en manos de los sacerdotes atlantes el Disco Solar, criogenizaron sus cuerpos, dejándolos en estado de animación suspendida. Sus espíritus estarían desenvolviéndose en otros planos y dimensiones para continuar y vigilar desde allí el proceso de iluminación de la humanidad. Sus cuerpos, y la gran nave blanca en la cual vinieron, aun permanecen bajo las impenetrables arenas del desierto de Gobi, allí donde ninguna presencia humana se ha acercado...

Nota del autor: Luego del viaje al Gobi de 2007, se nos confirmó la existencia de la nave y los 32 cuerpos criogenizados. Fueron trasladados desde el gran desierto mongol a una montaña sagrada en Siberia, llamada Belukha, en la cordillera del Altai.


La semilla de la civilización

Mientras esto ocurría, algunos de los Estekna-Manés dejarían su morada subterránea para contribuir con el desarrollo de los Proyectos de Civilización. Ello sucedió por designio de los Mayores, para que así se inicie la “quinta raza”, la actual humanidad. El apoyo de los Estekna-Manés se daría sólo en un principio, procurando no alentar dependencias y manteniendo en el más absoluto secreto las entradas al reino intraterrestre.

África, Centroamérica y Sudamérica —entre otras regiones del mundo— fueron los lugares elegidos, impulsándose en forma asombrosa el desarrollo de las culturas que se encontraban en proceso de nacimiento. Es por ello que en la historia antigua encontramos la sospechosa presencia de “héroes civilizadores”; por ejemplo, en el valle del Nilo el Estekna-Manés “Adris Segundo” o “Thot el Atlante” (conocido también como Hermes Trismegisto), contribuyó significativamente en el estudio de las leyes del Universo. Muchas escuelas esotéricas hallan sus raíces en la sabiduría de Thot, incluso a él se le suele atribuir la invención de la escritura jeroglífica, de la ciencia y las artes. Es bien sabido por los estudiosos que Pitágoras, Empédocles, Arquelao, Sócrates, Platón, Aristóteles, Hipócrates, Demócrito, y otros respetables sabios, sacaron su ciencia de los escritos de Hermes o Thot, dados a conocer por los sacerdotes de Egipto4 .

Existen antecedentes de la sabiduría atlante en África; sin embargo, ante los claros indicios, muchos arqueólogos han creído toparse con una interesante ficción; es decir, no le dan crédito a aquello que consideran “fantástico”. Así tenemos el caso del papiro Satni Khamoi, donde se habla de un personaje llamado Neferkeptah que pretendía conquistar un libro de magia escrito por el mismísimo Thot utilizando para ello un grupo de androides (!).

Nos encontramos ante el extraordinario testimonio del pasado, donde un grupo de sabios, guiados por los designios del Plan Cósmico, ayudaron a los pueblos a crecer y consolidarse como importantes culturas. La Gran Hermandad Blanca nos ha hablado de ello, y esto nos motiva a dirigir nuestra acuciosa mirada hacia Viracocha, Quetzacoatl, Kukulcán y otros sugerentes “dioses evangelizadores”.

En el caso concreto de Kukulcán, es atrayente saber que durante las investigaciones realizadas entre 1949 y 1952, el arqueólogo mexicano Alberto Ruz Lhuillier descubrió en el Templo de las Inscripciones, en Palenque, una cámara funeraria que contenía una losa monolítica de 3.80 metros de largo y 2.20 de ancho. Lo interesante es que la losa tiene unos misteriosos grabados que representan al Señor Pacal —asociado por los estudiosos con la enigmática figura del “dios” Kukulcán— y, para sorpresa de muchos, Pacal aparece en el grabado manipulando una especie de máquina que se asemeja a un cohete de propulsión5 .

La ayuda de los Maestros siempre estuvo allí, cerca nuestro. A consecuencia de la destrucción de la Atlántida, ellos conformarían una imponente civilización subterránea, constituyéndose como los herederos de la magna obra iniciada por los 32 Mentores de la Luz. Inicialmente, la Gran Hermandad Blanca de nuestro mundo se hallaba conformada por seres extraterrestres la primera generación. Luego por mestizos Estekna-Manés o segunda generación que sintetizaban en su cuerpo físico los códigos genéticos de una raza venida del espacio y otra que creció en la Tierra. El final es sencillo de adivinar: el hombre la tercera y última generación asumiría la posta final, ya que él mismo, y nadie más, tiene la responsabilidad medular de la evolución planetaria. Por ello la Jerarquía se “humaniza” conforme se van cumpliendo los designios del Plan Cósmico.

Al reflexionar sobre esta importante misión del ser humano, aparece en nuestra mente aquella frase tan repetida por los Guías extraterrestres: “Sólo el hombre puede salvar al hombre”, y ello también implica a la humanidad interior que llevamos dentro, esperando surgir en medio de una crisis de valores que nos amenaza con aprisionarnos y, finalmente, destruirnos.

El proyecto inca


Ciudad Eterna se mantuvo activa por miles de años. Su maravillosa arquitectura se erguía desde las galerías intraterrenas hasta sobrepasar la helada superficie andina, mostrando sus colosales paredes y sus finos grabados en la roca. Este centro espiritual, la legendaria Wiñaymarca que otrora se mantuvo resplandeciente en las cercanías del lago sagrado, cobijó a una estirpe de sabios, herederos de un conocimiento antiguo y de una noble responsabilidad. Así era Ciudad Eterna, cuyo único testimonio se ampara en las leyendas y en las ciclópeas ruinas de Tiahuanaco.

No obstante, su conformación pacífica e inofensiva la transformaría en un blanco sencillo para los aguerridos pueblos que habían surgido. Ante la amenaza, los Maestros pusieron a salvo el Disco Solar, y sellaron la entrada del templo subterráneo que lo albergaba. Los invasores nunca encontrarían el recinto secreto, aunque llegaron a dar muerte a varios sacerdotes de la ciudad.

Uno de los descendientes directos de Huyustus —quien fuese el primer Gran Maestre de Wiñaymarca— se dirigió hacia una isla del gran lago sagrado. Él sabía que en aquel lugar (la actual isla del Sol en Bolivia) se encontraba un antiguo túnel que le ayudaría a escapar del peligro inminente. Este hombre, hábil e inteligente, sería conocido más tarde como Manco Cápac o Ayar Manco.

Manco Cápac comprobó que muchos hombres se hallaban en estado de barbarie, y lejos de sentir rechazo hacia ellos, se apiadó del ritmo tan violento que llevaban. De esta forma, guiado por una fuerza superior, decidió ayudar a aquellos pueblos para que conociesen la luz de la civilización. La Confederación Galáctica respaldaba las intenciones de Manco Cápac, otorgándole el apoyo necesario para iniciar lo que se denominaría Proyecto-Inca. Cabe mencionar que Manco Cápac no estaba solo. Ayudado de su hermana de sangre, quien es mencionada en las leyendas andinas como Mama Ocllo, iniciaron el proyecto. Ambos, siendo muy niños, ya habían sido preparados por seres extraterrestres para tal cometido. Este detalle tampoco nos debe escandalizar, al menos si escuchamos la historia de Orejona, una visitante de Venus que se afincó en el Titicaca, donde se unió con un campesino llamado Toma. Las crónicas de aquella época hablan de ello. Existen muchos antecedentes de una posible visita extraterrestre en Perú y Bolivia.

El proyecto de sembrar las bases de una nueva civilización se llevaría a cabo en el Qosqo (Cusco), lugar magnético que reunía las condiciones para servir de escenario a una elevada cultura. El resto de la historia ya se conoce: el resultado fue el gran Imperio del Tawantinsuyo.

Gracias a un antiguo conocimiento, se conquistaron las difíciles cimas de la cordillera de los Andes, construyendo en sus flancos, soberbios caminos, templos y fortalezas de piedra que aún hoy en día serían difíciles de imitar. Los primeros tiempos de lo que podríamos llamar la “segunda dinastía Inca” —la primera corresponde a Tiahuanaco, con los “Apu Cápacs”— transcurrieron con suma felicidad, paz y abundancia. No pasaría mucho tiempo para que Manco Cápac revelara la existencia del Disco Solar. Así, antes de su muerte, le confió a Sinchi Roca —su sucesor— la entrada secreta al recinto subterráneo que se hallaba a orillas del Titicaca, conocido antiguamente como Mamacota o Puquinacocha (“lugar del origen”). El disco fue hallado y de inmediato fue trasladado al Cusco, donde se construiría el Qoricancha , el templo de oro dedicado al astro solar. Esta escena nos recuerda irremediablemente el Templo de Salomón y el Sancta Sanctorum donde se custodiaba el Arca de la Alianza. Lamentablemente, la sangre guerrera de los incas empezaría a surgir con violencia y descontrol. Guiados por Sinchi Roca —curiosamente Sinchi significa “guerrero”— llevaron a cabo un plan que procuraba expandir el Imperio más allá de los límites conocidos; ello se lograría a costa de encarnizadas luchas y prolongados enfrentamientos con los pueblos aledaños que, más tarde, se hallarían sometidos ante la poderosa mano del Inca. Éste era tan sólo el inicio de la expansión, que más tarde sería frenada y finalmente destruida con la llegada de los conquistadores españoles: era el final que el propio Imperio del Sol había decretado. Es interesante y, al mismo tiempo triste, comprobar cómo las grandes civilizaciones “atraen” su destrucción al desviar el camino y romper el equilibrio que establecen las leyes cósmicas.

Sin embargo, en esta ocasión, la Gran Hermandad Blanca no se hallaba al margen de estos acontecimientos.

Del centro principal de la Jerarquía, construido bajo tierra en las selvas de Madre de Dios —luego de la destrucción de la Atlántida— llegaron tres emisarios al Imperio, advirtiendo el desenlace fatal que se aproximaba. Los Amautas8 sabían que los enviados del reino intraterrestre se hallaban en lo cierto, ya que diversas señales que habían venido observando apuntaban a un final del Imperio Inca. Un ocaso profetizado. Entonces, luego de que se marcharon los emisarios, los ancianos quipucamayoc del Imperio escondieron todos los archivos que pudieron reunir de la cultura andina; de igual forma llevaron al Disco Solar hacia un lugar seguro. Un disco fabricado en oro puro, idéntico al original, sería puesto en reemplazo en la pared del templo interior del Qoricancha —esto para no despertar sospechas—. Ello sucedía secretamente, ya que los emisarios se presentaron sólo a un grupo de sabios, en quienes depositaron la responsabilidad de resguardar el conocimiento Inca y el sagrado Disco Solar. Nadie más podía saber lo que muy pronto ocurriría. Es interesante saber que el galeón español que se llevó la réplica del Disco Solar nunca llegó a su destino. Es bien sabido que muchas embarcaciones que llevaban oro a Europa naufragaron, y otras fueron presa de terribles pestes que ocasionaron gran mortandad en la tripulación. Todo ello sucedió como por arte de “magia”.

En 1533, con la peregrinación de Choque Auqui hacia la selva, el verdadero Disco Solar y los archivos habrían sido puestos finalmente a salvo. Se dirigían precisamente allí, al Antisuyo mítico el Este selvático donde “salía el Sol”, porque los incas sabían muy bien de la existencia de una ciudad de “dioses”, muy antigua, y sólo comparable en esplendor con el Qosqo; es por ello que del quechua Paykikin Qosqo (parecido al Cusco) vendría la palabra “Paititi”.

Nota del autor: a partir de un contacto físico en 2001, se nos amplió esta información. El Disco Solar de Paititi “coordina” y “enlaza” energéticamente a otros doce discos de poder, repartidos en lugares estratégicos de fuerza en las Américas, desde Mount Shasta en California hasta la Península Antártica. Lugares como Roraima (Venezuela), Guatavita (Colombia), Titicaca (Bolivia), o Sierra del Roncador (Brasil), son algunos de los templos internos que protegen esas sagradas herramientas. Debo añadir que en agosto de 2005, se recibieron nuevos mensajes confirmando la existencia de otros discos, que complementarían este despliegue de elementos para crear una red de fuerza alrededor del planeta y garantizar su tránsito hacia un Real Tiempo del Universo.

Quizá sea difícil aceptar todo esto, y aun más si nuestra mente se encuentra congestionada de sólidos paradigmas históricos. Pero en verdad, no importa si creemos o no en esta apasionante historia. Lo que realmente interesa es el mensaje que se encuentra plasmado en la desaparición de las antiguas civilizaciones. Ahora comprendemos por qué los Guías y los Maestros se encuentran tan pendientes de nuestro avance espiritual y toma de conciencia; también queda claro la prudente distancia que mantiene la Jerarquía, evitando intervenir ahora, directamente, en los acontecimientos. Ciertamente, el ser humano se halla en un punto donde puede estancarse una vez más, o franquear finalmente las puertas de una dimensión superior.

Desde un inicio, los Guías insistieron en la necesidad de recibir un conocimiento que aseguraría el tránsito de la humanidad hacía esferas superiores de evolución. Nosotros, que veníamos de una intensa jornada en busca de nuestro propio Paititi interior, entendimos la importancia de “saber”. Ahora conocíamos un poco más sobre el Paititi; y también un poco más sobre nosotros mismos.

Un lugar remoto y protegido


La llacta santa de Quañachoai —como denominan los hombres Q‘eros al Paititi— sólo abrirá sus puertas cuando los requerimientos del Plan Cósmico así lo dispongan. Nadie podría profanar el centro espiritual de los Paco-Pacuris o “Guardianes Primeros”, ellos saben muy bien que el antiguo conocimiento, depositado en manos equivocadas, atraería una nueva y descomunal destrucción, como las que hundieron a la Atlántida y a Mu. La ciudad estaría entonces en un lugar casi inaccesible, concentrada en el subsuelo y rodeada de una exuberante vegetación selvática que, cual pared de contención, evitaría que la persona incorrecta se aproxime. Ni siquiera los incas, con su amplia experiencia en arriesgadas expediciones, pudieron ingresar al reino secreto, salvo aquellos que posteriormente reunirían las condiciones como para lograrlo. Con ello me refiero a la peregrinación de Choque Auqui, el último inca secreto, quien sintetizaba en su persona los más elevados ideales de un Imperio que conoció por desdicha su holocausto.

Un misterioso cañón marcaría los límites entre el retiro de los Maestros y el mundo exterior. La naturaleza cobraría “magia” al cruzar el otro lado de este umbral natural, cual hechizo ancestral que prueba la firmeza del aspirante, seduciéndole a abandonar la hazaña. Ciertamente, aquel que se funde con la naturaleza, se ve libre de todo obstáculo. Incluso se le “abren” las puertas para dar finalmente con una de las entradas que le conduciría a un mundo inimaginable, y del cual, posiblemente, ya no podría regresar...

La actual humanidad aún no está preparada para develar el secreto del Paititi y del mundo subterráneo.

Además de todo esto, en la remota región selvática moran otras dificultades, como por ejemplo, la presencia de una presunta tribu de antropófagos que no vacila en ultimar a aquellos que van a buscar oro o a profanar los lugares sagrados. Pero sobre este punto es apenante observar cómo algunos exploradores han asociado equivocadamente a los pacíficos indios machiguengas con la tribu salvaje antes citada.

En una conocida revista limeña, salió publicado hace unos meses un artículo titulado “La saga de los exploradores perdidos” en agosto de 1996, mientras nosotros nos hallábamos en expedición al Paititi. En el artículo se mencionaba la desaparición de Robert Nichols, quien se aventuró en el Manú para encontrar la legendaria El dorado. Más tarde, las fotografías del japonés Y. Sekino sacudieron el misterio al mostrar a unos machiguengas con las gruesas medallas de los exploradores perdidos, colgadas como un trofeo en el cuello. Según Sekino, ellos dieron muerte a Nichols y a sus acompañantes…
Con tristeza leímos el reportaje, ya que uno de los indios que aparecen en la fotografía es nada más y nada menos que “Pancho”, aquel amigo que ha acompañado numerosas expediciones de nuestros grupos de contacto. Obviamente que ello no fue así; quienes conocemos a los machiguengas podemos sostener que son amigables y bondadosos. Quizá las medallas fueron un regalo. No sería raro que mientras escribo estas líneas algunos de los machiguengas estén utilizando los coladores y utensilios de cocina que humildemente les obsequiamos, así como diversas prendas de vestir. Los machiguengas son conocedores del Paititi, y sólo Dios sabe cuántas personas habrán pasado por su aldea rumbo al Pantiacolla. Recordemos que es un camino que no se encuentra libre de dificultades.

Ya desde tiempos del incanato se hablaba de los Musus —tribus guerreras denominadas “Mojos” por los conquistadores—, quienes habitaban en las selvas del Manú, ofreciendo una gran resistencia a la expansión territorial de los incas. Al parecer, las expediciones españolas que más tarde se realizarían al Antisuyo incaico correrían la misma suerte.

Cabe mencionar que los Guías nos han dicho en experiencias muy concretas que en las cercanías del Paititi existe una desconocida tribu selvática (!). El mismo Alcir nos revelaría también la existencia de una “gran cultura selvática”, que ha dejado como testimonio diversas construcciones de piedra en la jungla. El anciano Maestro nos afirmó que, en un futuro, nosotros mismos descubriríamos parte de estas edificaciones...

Es necesario aclarar que podríamos estar ante “tres formas” del Paititi: la primera podría indicar posibles construcciones incaicas en las selvas del Manú, fruto de los intentos de expansión territorial hacia el Antisuyo; la segunda señalaría construcciones de un imperio selvático, cuyos verdaderos orígenes aún nos son desconocidos; y la tercera, se refiere al Paititi subterráneo, sin duda el original y el más antiguo, sede física de los sobrevivientes de la Atlántida. Sobre este Paititi me refiero esta obra.

El Paititi irradia su propia energía, cual foco de iluminación que aclara el camino y despierta a las mentes dormidas. Así, esta radiación produce desordenes electromagnéticos en los helicópteros que han querido acercarse a la zona. Incluso se sabe de los efectos que producen estas extrañas vibraciones en las brújulas; así también, no es menos interesante la densa niebla y las espesas nubes que “esconden” al retiro; nosotros lo comprobamos, y hoy sabemos que este curioso detalle tiene un origen artificial…

Es impresionante observar cómo la Jerarquía mantiene protegido el monasterio intraterreno; nadie puede acercarse, sólo aquel que ha sido “invitado”. Naturalmente ahora que conocemos algunos de los ingeniosos sistemas de protección del retiro, nos podría brotar la siguiente pregunta: ¿Por qué tanta prudencia y afán en evitar el arribo de algún extraño?

RICARDO GONZALEZ

Mañana segunda y última parte.
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sábado, 5 de julio de 2014

La Sociedad de los Mediocres



 Si la capacidad analítica del hombre pasara a ser multidimensional y el pensamiento multidireccional la conciencia humana se transformaría en otra completamente distinta [...]


La transformación de la sociedad pasa por una transformación de la conciencia colectiva, lo que significa que ésta viene determinada por la transformación de la conciencia individual de una inmensa mayoría de los individuos que la componen.

¿Cabe esperar que en la situación en la que nos encontramos en la actualidad la sociedad cambie su cosmovisión de la forma en la que vive e interactúa con el prójimo?

La cosmovisión que tiene el individuo hoy de la realidad en la que vive queda muy condicionada y mermada por la propaganda, pero no sólo la propaganda reduce la capacidad de entendimiento de lo que sucede en el mundo, también se ve condicionado por la incapacidad de reconocerse como ser humano, con conciencia activa que podría afectar a los acontecimientos que se van sucediendo a lo largo de la existencia.

Si el hombre de hoy no se reconoce es porque su capacidad analítica está atrofiada y mutilada.

Esencialmente su vida queda reducida a la simple supervivencia, su pensamiento se dirige a él mismo. El super-Yo es el centro de su pensamiento y en gran medida sus preocupaciones giran en torno al Ego, lo que equivale a decir que su incapacidad para reconocerse es debido a que el pensamiento en muy pocas ocasiones varia de dirección, con lo cual sólo percibe una mínima o ínfima parte de la conciencia, en este aspecto es un hombre de conciencia unidimensional y por lo tanto muy condicionado por la propaganda. Lo que implica que es un sujeto dependiente y manipulado y en consecuencia mediocre.

Si la capacidad analítica del hombre pasara a ser multidimensional y el pensamiento multidireccional la conciencia humana se transformaría en otra completamente distinta, con otra cosmovisión de la existencia humana y por lo tanto en una regeneración de la conciencia colectiva y un nuevo entendimiento de las relaciones sociales en sociedad, que inevitablemente cambiarían el status quo que impera en la actualidad.

Es por esta razón que se hace urgente que el ser humano se reconozca a él mismo completamente –o como reza el aforismo griego “Conócete a ti mismo” y pueda desarrollarse en sociedad como persona altruista, empática, generosa, y alegre con sus prójimos.

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viernes, 4 de julio de 2014

FRASES


La batalla más grande es con tu propia mente, porque por ahí ingresa el enemigo y te maneja con pensamientos que no son tuyos”.
Tío de Morfeo


La Voz de la Verdad habla bajito para asegurarse de que quién quiere escucharla, quiere escucharla”.
Anónimo


No podemos evitar que las aves de los malos pensamientos sobrevuelen nuestra cabeza, pero sì podemos evitar que aniden en ella.
Proverbio Chino


El cerebro es el órgano con el que los hombres pensamos que estamos pensando.
Anònimo


No hay viento favorable para el que no conoce su rumbo.
Séneca


Un guerrero es impredecible, pues es la única forma de sobrevivir en una batalla, el día que puedan predecir mis pensamientos, palabras y actos, será momento de retirarme” 
Anónimo


“La verdad duele y lastima, pero cuando la herida sana, su cicatriz le recordará la victoria”.
Anónimo



Quien siembra en el espíritu, planta un árbol a largo plazo.” 
Friedrich Nietzsche 


"Cuando un hombre aprende a respetar hasta el menor ser de la creación, sea animal o vegetal, nadie precisará enseñarle a amar a su semejante".

                                             Albert Schwweitzer (Nobel de la Paz - 1952)


"La libertad del nuevo mundo, es la esperanza del universo."

                                                                               Simón Bolivar.


"Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad"
                                                                                       Confucio


"La honradez, la sinceridad, la sencillez, la humildad, la generosidad sin esperar nada a cambio, la falta de vanidad, la buena disposición para ayudar al prójimo (cualidades muy al alcance de todo ser) son la base de la vida espiritual de una persona."

Nelson Mandela


Lo que somos hoy proviene de nuestros pensamientos de ayer, y nuestros pensamientos presentes construyen nuestra vida de mañana: Nuestra vida es creación de nuestra mente.
 Buda


"La adversidad es la piedra en la que afilo mi espada" 
                                                                Axioma iniciático

 “La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la forma en que son tratados sus animales... Mantengo que cuanto más indefensa está una criatura, más derecho tiene a que el hombre la proteja de la crueldad del hombre".
                                                                                        Mahatma Gandhi



La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.
                                                                               Albert Einstein  
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jueves, 3 de julio de 2014

LOS SIETE HOMBRES - 9 CUERPOS O MERKABAS





No es un tema que me guste tratar, pues la gnosis es complicada y los seguidores del cuarto camino pueden interpretar estos temas con sus particulares arquetipos que no son los que intento transmitir. Si bien concuerdo en algunos aspectos, discrepo en otros, y siempre el tomar como base los conocimientos de terceros, puede desvirtuar el objetivo final de la exposición, pero como en este caso es necesario transmitir una idea abstracta, haré como en el caso de las octavas, tomaré como inicio este ejemplo agnóstico, para desarrollar luego la idea de los siete hombres desde la visión del quinto camino de la cinta de Moebius.

El ser humano, como colectivo está formado por una serie de individualidades, catalogadas por clases de hombres. Entiéndase hombres en la generalidad de especie y no en la particularidad de género, para no empezar como siempre, con los feminismos y machismos de géneros.  Estas clases de hombres se dividen según qué centros de control utilicen y qué cuerpos estén activos. Sobre los centros no hay problema porque los conocen, pero de cuerpos nunca hablamos, así que muy resumidamente diré que el hombre está formado por nueve (9) cuerpos o merkabas que se encuentran en estratos, como capas dimensionales, de los cuales se conocen siete (7) y los dos restantes, el 8 y el 9, son cuerpos que corresponden a los avatares cuyo espacio raíz, el espacio matricial en que se conectan a esta realidad, no es 3D. Estos son los avatares correspondientes a las conexiones  43, 44, 45, 46, 47, 48 y 49, aquellos que no están conectados a espacios matriciales 4x4, sino a realidades superiores. Los siete cuerpos son llamados de distintas maneras según la gnosis que los catalogue, pero representan lo mismo, merkabas o vehículos de desplazamiento acordes al estrato por donde se desplazan. Estos merkabas son los siguientes:

• El cuerpo físico. 
• El cuerpo emocional o astral. 
• El cuerpo mental. 
• El cuerpo espiritual o causal. 
• El cuerpo átmico o emocional superior. 
• El cuerpo búdhico o mental superior. 
• El cuerpo samádhico o espiritual superior.

Cada merkaba o cuerpo está dividido a su vez en otros sub-cuerpos o sistemas que en el caso del físico, está representado y dividido por diez partes fundamentales. Cada una de ellas forma un estrato energético particular que la medicina oriental utiliza para sanar, mediante la utilización de acupuntura y otras técnicas ancestrales, manipulando los centros energéticos correspondientes a estos sistemas. Estas diez partes son las siguientes:

1.      Sistema Óseo. 
2.      Sistema Muscular. 
3.      Sistema Respiratorio. 
4.      Sistema Endocrino. 
5.      Sistema Nervioso. 
6.      Sistema Circulatorio 
7.      Sistema Digestivo. 
8.      Sistema Linfático. 
9.      Sistema Reproductor. 
10.    Sistema Excretor.

De los siete cuerpos del hombre 3D, hoy nos ocuparemos de los cuatro primeros, que son los correspondientes a nuestros estados más comunes dentro de la actual plantilla que habitamos y campos mórficos que nos contienen:

CUERPO FÍSICOÉste está gobernado por 48 Leyes (entiéndase ley por proceso energético), y su alimento básico es el Hidrógeno 48 (H48). Cubre todo lo referente a nuestro cuerpo 3D y a las energías e información consciente que lo forma. 

CUERPO EMOCIONALEste vehículo está sometido a 24 Leyes y su alimento básico es el Hidrógeno 24 (H24). Cubre todo lo referente a nuestras emociones, endo y exo energías (DDLA173)​ y a la información consciente que lo forma. 

CUERPO MENTAL: Este vehículo está sometido a 12 Leyes y su alimento básico es el Hidrógeno 12 (H12). Cubre todo lo referente a nuestros pensamientos y a la información consciente que lo forma. 

CUERPO CAUSAL: Este vehículo está gobernado por 6 Leyes y su alimento básico es el Hidrógeno 6 (H6). Cubre todo lo referente a nuestra consciencia y la información consciente que la forma.

Ahora conociendo estos cuerpos veremos los siete hombres que forman el colectivo humano, y que según, quien sea el mayor número que domine ese colectivo, será la masa crítica necesaria para que la consciencia colectiva se forme y marque el techo del piso del inconsciente colectivo de la humanidad. Existen dos tipos de humanidad que coexisten en esta realidad: la humanidad mecánica y la humanidad consciente. Estas humanidades se distinguen según su Centro de Gravedad sea Mecánico Consciente, la humanidad mecánica es la correspondiente al humano, y la humanidad consciente es la correspondiente al Humano. Tanto una como otra pertenece a la especia del Lhumanu.

Cada hombre está catalogado entre el 1 y el 7, y pertenece a una u a otra categoría según el centro de control que sea dominante y el cuerpo o merkaba que use. A continuación veremos una lista de esos merkabas y veremos cuáles son sus características:



El hombre número 1: Es el hombre meramente instintivo, mecanicista; en él predominan los centros del instinto y el mecánico, o motor. Viven según la causalidad.

El hombre número 2: Es el individuo emocional, un individuo que se mueve en el mundo de las emociones inferiores, de las pasiones, de los deseos animales, de las endo y exo energías. Vive según la emotividad.

El hombre número 3: Es el hombre meramente intelectual, el hombre que está razonando todo el día, toda su vida; que fundamenta todas sus actividades, exclusivamente en el centro intelectual. Vive según la razonabilidad.

Los hombres número 1, 2 y 3, forman el círculo de "La torre de Babel",porque en este círculo hay confusión de lenguas: el intelectual no entiende al hombre emocional; el instintivo, no entiende al emocional; el emocional no entiende al intelectual; el emocional tampoco entiende al instintivo ni el instintivo al emocional. Esto se debe a sus distintos decodificadores según el centro de control dominante. El hombre intelectual dice una palabra y aquel otro lo entiende a su modo; si un hombre intelectual afirma algo y se lo dice a un hombre emocional, el hombre emocional no entenderá al intelectual, interpretará las palabras del intelectual de acuerdo con sus decodificadores emocionales, le dará una traducción completamente diferente. A su vez el hombre instintivo, cuando dice algo, el intelectual lo escucha a su modo, lo interpreta de la manera que le parece es correcta gracias a sus decodificadores intelectuales. El emocional no podría tampoco entender al instintivo; cuando afirma algo el instintivo, no lo entiende porque lo interpretará con sus decodificadores instintivos. Los hombres 1, 2 y 3 no se entienden entre sí, viven en el círculo de "Babel". Allí nadie entiende a nadie; cuesta mucho trabajo que los hombres 1, 2 y 3 se entiendan entre sí y el gasto energético es enorme. 

Los hombres número 1, 2 y 3 interpretan las cosas a su modo, como les parece que es, y resulta que ninguno entiende a ninguno. Se necesita pasar al hombre número 4, antes de pertenecer a los "Mundos superiores"; estos están constituido por los hombres 5, 6 y 7. En los Mundos superiores todos se entienden entre sí, allí no hay desentendidos, no hay egos tormentosos, no hay dimes y diretes porque son conscientes de sí mismos y de su SER.

El hombre número 4: es el hombre que ha equilibrado los centros de su máquina orgánica, es el hombre que ya ha creado un Centro de Gravedad Consciente o CGC. El hombre cuatro es ecuánime, responsable con el mismo y los demás, es coherente en pensamiento, palabra y obra, es justo en sus acciones y su péndulo se ha detenido en el punto medio de su centro de gravedad, porque cristalizó su espíritu y por él se expresa.

El hombre número 5posee un Cuerpo Astral (emocional) y sabe que lo posee. Puede utilizarlo a consciencia, y tiene acceso a su consciencia genética.

El hombre número 6: posee un Cuerpo Mental y sabe que lo posee.Puede utilizarlo a consciencia y tiene acceso al Quantum para recuperar burbujas de otros avatares.

El hombre número 7posee un Cuerpo Causal (espiritual) y sabe que lo posee. Puede utilizarlo a consciencia y tiene acceso total a su SER y consiguió cristalizar la esfera de consciencia para que tenga continuidad en las existencias, ahora es inmortal, pues la vida es una continuidad de existencias conscientes y el SER es el navegante de sus cuerpos. 

Según la masa crítica de la vida consciente del planeta, sea de uno u otro de estos hombres, será el piso del inconsciente colectivo y el techo del consciente colectivo de la humanidad mecánica que la habite y el piso del consciente colectivo de la humanidad consciente que la habite, de donde partirá la expansión de su esfera hacia el límite de su horizonte. Bueno, si bien este tema da para mucho más, creo que hasta aquí es suficiente por ahora. Queda en ustedes el descubrir qué número de hombre son para comenzar el trabajo hacia su inmediato superior. Pero por lo visto en el artículo anterior, parece que el círculo de Babel, aun domina sus vidas. 

Nota:
Algunas partes de este artículo están tomadas de otros autores gnósticos y completadas con exposiciones y nociones nuevas, pues me pareció que expresaban correctamente la idea y concepto que quería exponer.  Cualquier similitud con otros escritos que puedan encontrar, es por esta causa y razón.
Morfeo de Gea.

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Fuente: detrasdeloaparente.blogspot.com
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vocescosmicas.blogspot.com.ar

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